
Cómo evitar que el horno de túnel pierda su eficacia
Si alguna vez has utilizado un horno de túnel para procesos a larga distancia, sabes lo difícil que es mantener su eficiencia. Es una lucha constante contra la pérdida de calor en un extremo y las caídas de voltaje en el otro. Si no tienes cuidado, el perfil térmico del horno se desmorona.
Para aquellos que utilizan sistemas de curado al estilo Adelco, nosotros dependemos de lámparas de flash de 200V-240V. ¿Por qué? Porque emiten radiación de onda corta de alta intensidad, lo que permite alcanzar rápidamente la temperatura deseada. No hay necesidad de esperar a que el aire se caliente, como ocurre con los sistemas deconvección. Simplemente funciona.
El problema del voltaje
Nos mantenemos en el rango de 200V-240V porque este rango es compatible con las redes eléctricas industriales estándar. El problema es que, cuando se conectan numerosos calentadores en serie, el voltaje bajo se convierte en un obstáculo. Si el voltaje disminuye al llegar al final de la cadena de calentadores, la velocidad de curado disminuye. Es así de simple. Al mantener una alta densidad de vatios, aseguramos que la energía infrarroja penetre rápidamente en el sustrato, sin importar cuán rápido se mueva el transportador.
Diseñadas para trabajar bajo condiciones difíciles
Estas lámparas no son delicadas. Utilizamos cubiertas de cuarzo para que puedan soportar los cambios bruscos de encendido y apagado. También invertimos mucho tiempo en diseñar la geometría del filamento, con el objetivo de eliminar esos “puntos calientes” que suelen dañar la lámpara y causar su prematura destrucción. Además, el rango de 200V-240V mantiene la carga eléctrica estable. Tus fuentes de alimentación no tendrán que lidiar con fluctuaciones constantes.
Algunas cosas a tener en cuenta
Estas lámparas están diseñadas para reemplazar fácilmente a las zonas de calentamiento de Adelco. No ocupan mucho espacio y responden de inmediato. Pero hay un problema: las lámparas de onda corta de alta densidad se calientan mucho. Si tu sistema de extracción no es lo suficientemente eficiente para eliminar ese calor, tus reflectores se deformarán. Es un problema del que prefieres evitarlo. Asegúrate de que tus ventiladores funcionen a plena capacidad para evitar daños en las conexiones eléctricas.
Un consejo profesional: si adaptas la emisión espectral de la lámpara a la química específica del recubrimiento, podrás acortar el tiempo de curado. Así ahorrarás en costos de energía y podrás terminar el proceso más rápido.